Crueles tiempos que oprimen al pensamiento
que llenan mis pasos del dulzor más amargo
y de la amargura más dulce de mi lamento.
Crueles y muy crueles tiempos
que hechan de lado los sueños
como si fuera fácil sonreir al sufrimiento
como si fuera difícil sufrir ante el dolor eterno.
No bastan las lágrimas para borrar los momentos
no basta el perdón para quitar el resentimiento
no basta el amor para olvidar del pasado
los más tristes recuerdos de un comienzo.
No basta nada, no basta mucho
el dolor marca todos los rincones de un infierno
el dolor mata aún las palabras del crudo silencio
el dolor quita todo lo que el hombre jamás podrá entenderlo.
