Y hondearon mis palabras al silencio
y tu boca calló lo triste del tiempo
se han vuelto tus callares mi rutina
y mis palabras son ahora tus mentiras.

En tus manos mi corazón se lamenta
pues haz encarnecido los llantos de mis días
bacilante tu, frente al sosego de la vida
bacilante tu, que tus pizares se han vuelto heridas.

Gozoso tu, que olvidaste a quien te amaba
que dejaste volar otro sueño más al viento
que pensaste otra vez en jugar con lo ingenuo
que nunca amaste como dijiste hacerlo.

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